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El Comcas denuncia 6 agresiones a mujeres médicos en 2016 y apela a la sensibilización ciudadana

Castellón, 16/03/2017. El Colegio de Médicos de Castellón (Comcas) valora positivamente el descenso de las denuncias por agresiones al personal sanitario registradas en 2016, seis por las diez de 2015, y lo hace hoy en el Día Nacional contra las Agresiones en el ámbito Sanitario. Si bien el descenso de agresiones es positivo para la institución, genera preocupación el hecho de que en las seis ocasiones las agredidas hayan sido mujeres, lo que plantea la necesidad de insistir en las campañas de sensibilización para hacer ver a los ciudadanos que los médicos son profesionales que cuidan por su salud y deben ser respetados.

La preocupación por la tendencia al alza de las agresiones registradas en 2015 llevó al presidente y al secretario del Comcas, doctores José Antonio Herranz y Manuel Sánchez, a reunirse en junio de 2016 con el comisario jefe de la Policía de Castellón, Jorge Martí, para plantear la necesidad de colaborar para erradicar las agresiones que sufren los médicos. Instándoles las fuerzas del orden a pedir a los profesionales agredidos que denuncien los hechos para que las autoridades puedan actuar.

A lo largo de 2016 el Comcas registró 6 agresiones a médicos, todas ellas mujeres. “Algo que debe hacernos reflexionar a profesionales y ciudadanos, pero también a las autoridades y poner coto a esta preocupante situación". De los seis casos denunciados, tres se registraron en centros de salud, y afectaron a médicos de Atención Primaria, mientras que los tres restantes ocurrieron en hospitales. En 2015 se presentaron 10 denuncias, de las que siete fueron a mujeres médicos y tres a hombres. En ocho ocasiones se produjeron en el centro de salud y en los dos restantes, en hospitales. A pesar del descenso del número de casos denunciados el año pasado, cabe recordar que se superan los de 2014 cuando se registraron cuatro denuncias, dos más que en 2013.

Esta lleva a la corporación médica castellonense a apelar a la reflexión de los ciudadanos en el Día Nacional contra las agresiones a los médicos que se celebra hoy y en el que la Organización Médica Colegial (OMC) alerta de la escalada de las agresiones a facultativos en toda España, al registrarse 495 denuncias, con un incremento del 37,12 por ciento con relación a 2015, según el Observatorio Nacional de las Agresiones de la OMC.

El doctor Herranz, tras "lamentar" que sean las mujeres médico las que han sufrido las 6 agresiones denunciadas este año en la provincia de Castellón, recuerda que "cualquier agresión merece el repudio de la sociedad y más en estos casos en que el agredido/a, verbal o físicamente, es el cuidador de la salud del paciente. Los ciudadanos deben reflexionar y darse cuenta de que el médico no es el culpable de las carencias del sistema público de salud. Los médicos, con nuestro trabajo, tratamos de dar solución a sus problemas, pero dentro de nuestras posibilidades”.

Herranz estima necesario insistir en la línea de “sensibilizar a los ciudadanos de que las actitudes violentas, de un número apenas representativo de pacientes, pueden generar en el médico miedo a atender a sus pacientes y eso no es bueno para la sociedad”.

Considera que desde que hace 10 años y tras el asesinato de una médico de familia en Moratalla (Murcia), la campaña Tolerancia cero contra las agresiones, ha ido dando sus frutos, pero, “tanto a mí como profesional, como en mi condición de presidente del colectivo médico de Castellón me preocupa que siga habiendo agresiones a los profesionales, por lo que es preciso que se aplique la normativa existente con contundencia para erradicar esta lacra que suponen las agresiones de cualquier tipo a los médicos”.

Coincide con el objetivo de la OMC de “implicar a los jueces para que se actúe de una manera homogénea en toda España a la hora de considerar las penas por agresiones a sanitarios”.

Datos a nivel estatal

Según el Observatorio Nacional de Agresiones que tutela la OMC el número de casos de violencia registrados en 2016 que ascienden a 495 casos frente a los 361 del año anterior, lo que supone un aumento del 37,12%.

En 2016, los datos registrados revelan un notable crecimiento de estas conductas violentas en el ámbito sanitario (354, 344, 361 y 495 agresiones en 2013, 2014, 2015 y 2016), lo que supone un repunte en la tendencia descendente desde 2010 (451), año en el que se creó el Observatorio Nacional de Agresiones.

Lesiones, amenazas, coacciones, maltrato, injurias y/o vejaciones centran la mayor parte de las 2.914 agresiones que han sufrido los médicos en el ejercicio de su profesión en toda España en los seis últimos años, según los datos del Observatorio. De los 495 casos de violencia que se contabilizaron en 2016, el 13,4% de ellos acabó con lesiones, un 28,6% menos que el año anterior, el 45,7% fueron insultos y el 40,9% amenazas. 

La OMC considera positivo que este tipo de conductas violentas se comuniquen, aunque lamenta que, en muchos casos, tienen relación con situaciones que se vienen denunciando como la masificación de las urgencias, la falta de equidad en la atención sanitaria, el aumento de las listas de espera o la precariedad laboral de los profesionales.

La concienciación a los profesionales que trabajan en el entorno de los servicios de salud, la cooperación con las Administraciones públicas -Ministerio de Sanidad, Consejerías de Salud de las Comunidades Autónomas, Ministerio de Justicia, Fiscal General del Estado, Fiscalías y Cuerpos de Seguridad del Estado - y la sensibilización de la sociedad en general ante este grave problema, ha sido de gran ayuda para abordar esta lacra que requiere de la unidad de todos.

La entrada en vigor, el 1 de julio de 2015, de la reforma del Código Penal que contempla las agresiones a sanitarios que trabajan en el sector público como delito de atentado contra la autoridad, ha sido el logro más importante en la lucha contra este problema, pero es necesario que esto se extienda a los profesionales que trabajan en la sanidad privada, sector en el que en 2016 se han producido el 13% de las agresiones registradas a través de los colegios de médicos.

El hecho de que ya se haya fallado sentencias sobre agresiones en base a la aplicación de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales y no del Código Penal, responsabilizando a la Administración sanitaria pública de la falta de medidas de prevención, es otro paso importante para luchar contra la violencia en el ámbito sanitario.

Las acciones del Observatorio están encaminadas, en primer lugar, a evitar en la medida de lo posible estas agresiones que, además de repercutir gravemente en la salud y en la calidad de vida del profesional agredido, afecta de forma sustancial a la actividad sanitaria, uno de los pilares básicos de nuestra sociedad del bienestar que hay que cuidad y utilizar de forma responsable. 

Por ello, ha auspiciado los convenios firmados con Fiscalías y Administraciones autonómicas en diversas comunidades autónomas que han servido, sin duda, para avanzar en procedimientos judiciales rápidos, expeditivos y ejemplarizantes, en los que la consideración como delito de atentado contra la autoridad pública ha sido esencial. De este modo, se ha logrado que se unifique la tipificación judicial para que las agresiones sean penadas con los mismos criterios en todas las comunidades y así evitar que sean consideradas delito, en unos casos, y falta, en otros. 

 Manifiesto de la OMC

“Ante las agresiones al personal sanitario, tolerancia cero”

La Organización Médica Colegial conmemora el 16 de marzo de 2017 el Día Nacional contra las Agresiones a Sanitarios, una fecha que la corporación viene recordando desde el asesinato en 2009 de una médico de familia en Moratalla (Murcia). 

Desde entonces, la OMC puso en marcha un Observatorio de Agresiones para aunar los esfuerzos que se hacían en cada uno de los colegios de médicos, iniciando un movimiento profesional para sensibilizar a médicos, sanitarios, Administraciones y ciudadanos sobre este problema.

El fenómeno de las agresiones a profesionales de la salud es una lacra de indudable repercusión social que afecta a la actividad sanitaria, a la relación de confianza entre el médico y el paciente, a la salud del personal agredido y a la propia imagen de una de las profesiones más valoradas por los ciudadanos.

Se trata de un problema de violencia en sí mismo contra el que hay que tener “tolerancia cero”. El importante número de agresiones a profesionales sanitarios, que se registran anualmente a través del Observatorio de Agresiones, suponen la punta del iceberg de un problema de violencia como tal.

Detrás de esta violencia se encuentra un entramado causal de gran complejidad que favorece las situaciones de conflicto, en medio del dolor y el sufrimiento de los pacientes. Agresiones físicas, abusos verbales, gestos o palabras forman parte de esta violencia que genera un escenario de desconfianza, con consecuencias perjudiciales para todos, profesionales y ciudadanos.

La consideración como delito de atentado contra la autoridad pública ha sido un logro fundamental a la hora de afrontar las agresiones. Frente a ellas, es preciso continuar trabajando en medidas de prevención y protección, necesarias para garantizar el ejercicio seguro de la profesión.

La disposición del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Ministerio de Justicia, Consejo General del Poder Judicial, Fiscalía General del Estado, Oficina del Defensor del Pueblo y las Consejerías de Sanidad de las CCAA ante este problema, ha sido de gran ayuda para combatirlo.

Es preciso seguir trabajando juntos ante esta lacra con el fin de promover una conciencia social positiva de los servicios sanitarios como bien público, que se debe prestar en las condiciones más adecuadas posibles y utilizarse de forma responsable, respetando los derechos y asumiendo los deberes que ello conlleva.

Por todo ello, pedimos:

  • Que se refuercen las medidas preventivas y de protección a los profesionales.
  • Que se incrementen las medidas de seguridad en los centros, tanto públicos como privados.
  • Que las agresiones sean consideradas como delito contra la autoridad, tanto en el ámbito público como en el privado.
  • Que la intimidación, la amenaza, la coerción y la agresión psíquica al sanitario sea considerada también como delito.
  • Que se unifique la tipificación judicial para que las agresiones sean penadas con los mismos criterios en todas las CCAA.
  • Que las Administraciones sanitarias establezcan programas de formación en las competencias profesionales para afrontar situaciones difíciles.
  • Que el Registro Nacional de Agresiones a Sanitarios cuente con adecuados sistemas de registro y mapa de riesgos para conocer con rigor el alcance del problema y poder así actuar con más precisión.
  • Que las Administraciones sanitarias sumen a las campañas de violencia de género, campañas de sensibilización contra las agresiones a sanitarios y de concienciación a la sociedad de que los servicios sanitarios son un bien público que hay que cuidar y utilizar de forma responsable.
  • Elaborar un Plan conjunto entre Administraciones sanitarias, colegios profesionales, representantes de las profesiones sanitarias y ciudadanos de prevención y atención a las agresiones.
  • Establecer Protocolos de actuación en centros públicos y privados ante la violencia contra los profesionales sanitarios.
  • Incrementar los acuerdos y la comunicación con las Administraciones sanitarias, las Fiscalías y los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado para el abordaje integral de las agresiones.

 

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