Prensa comcas

El Colegio de Médicos denuncia los actos violentos contra quienes velan por su salud

Castellón, 15/03/2018. El Colegio de Médicos de Castellón (Comcas) valoró  positivamente el descenso de las denuncias por las cinco agresiones al personal sanitario registradas en 2017,  una menos que en 2016, y lo hace hoy en el Día Nacional contra las Agresiones en el ámbito Sanitario. Si bien se mantiene la tendencia descendente en cuanto al número de agresiones, sigue preocupando que como el año pasado las cinco fueran contra doctoras. Ello, hace preciso redoblar las campañas de sensibilización y educación.

El presidente y el Secretario del Comcas, José Antonio Herranz y Manuel Sánchez, consideran que las diferentes campañas impulsadas han hecho posible que los  "médicos se hayan animado a denunciar en el Colegio las agresiones o amenazas sufridas en el ejercicio de sus funciones".

En 2017 el Comcas registró 5 agresiones a médicos, todas ellas mujeres. “Algo que debe hacernos reflexionar a profesionales y ciudadanos, pero también a las autoridades y poner coto a esta preocupante situación". De los 5 casos denunciados, dos se registraron en centros de salud, otros dos en hospitales y

una quinta en una consulta privada. Tres de las denuncias fueron interpuestas por médicos de Medicina de Familia y Comunitaria, y dos por psiquiatras. Dos de los hechos denunciados ocurrieron en la ciudad de Castellón, otros dos en la provincia, y la quinta en otra provincia. Dos de las denuncias acabaron en sendos juicios.

El Colegio de Médicos recuerda que estas cifras no representan la totalidad de agresiones que se producen en la provincia, sino solo las que denuncian los facultativos en el Colegio de Médicos, habida cuenta que también se pueden formular denuncias ante la Administración.

En 2016 se registraron en el Colegio de Médicos  6 agresiones a médicos, todas ellas mujeres. Tres se produjeron en centros de salud, y afectaron a médicos de Atención Primaria, y las tres restantes ocurrieron en hospitales.

 En 2015 se presentaron 10 denuncias, de las que siete fueron a mujeres médicos y tres a hombres. En ocho ocasiones se produjeron en el centro de salud y en los dos restantes, en hospitales. A pesar del descenso del número de casos denunciados el año pasado, cabe recordar que se superan los de 2014 cuando se registraron cuatro denuncias, dos más que en 2013.

Esta lleva a la corporación médica castellonense a apelar a la reflexión de los ciudadanos en el Día Nacional contra las agresiones a los médicos que se celebra hoy y en el que la Organización Médica Colegial (OMC) alerta den 2017 que ascienden a 515 casos frente a los 495 del año anterior, lo que supone un aumento del 4%, según los datos del Observatorio Nacional de las Agresiones de la OMC.

El doctor Herranz, “lamenta" que sean las mujeres médico las que han sufrido las 5 agresiones denunciadas este año en la provincia de Castellón, pero reitera que "cualquier agresión merece el repudio de la sociedad y más en estos casos en que el agredido/a, verbal o físicamente, es el cuidador de la salud del paciente. Los ciudadanos deben reflexionar y darse cuenta de que el

médico no es el culpable de las carencias del sistema público de salud. Los médicos, con nuestro trabajo, tratamos de dar solución a sus problemas”.

Herranz estima necesario insistir en la línea de “sensibilizar a los ciudadanos de que las actitudes violentas, de un número apenas representativo de pacientes, pueden generar en el médico miedo a atender a sus pacientes y eso no es bueno para la sociedad”.

Añade que “tanto a mí como profesional, como en mi condición de presidente del colectivo médico de Castellón me preocupa que siga habiendo agresiones a los profesionales, pese haberse reconocido como autoridad al personal sanitario en ejercicio de sus funciones en la Ley de Salud Valenciana promulgada en 2014”.

Tanto Herranz como Sánchez reiteraron que la institución colegial pone a disposición de los colegiados los servicios jurídicos que les prestan cobertura legal en el proceso de denuncia. Asimismo, considera que la creación de la figura del interlocutor policial territorial sanitario, suponga una mayor coordinación entre las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado con centros sanitarios y Colegio profesional “para atajar estas agresiones".

Datos a nivel estatal

Según el Observatorio Nacional de Agresiones que tutela la OMC el número de casos de violencia registrados en  2017 que ascienden a 515 casos frente a los 495 del año anterior, lo que supone un aumento del 4%.

En este último año, los datos registrados revelan un moderado crecimiento de estas conductas violentas en el ámbito sanitario (354, 344, 361, 495 y 515 agresiones en 2013, 2014, 2015, 2016 y 2017), lo que supone que la tendencia ascendente se mantiene por tercer año consecutivo.

                                                                                                                            

Estos son los datos reales de los episodios recogidos por las corporaciones colegiales, convirtiéndose en la punta del iceberg de la realidad de un problema que va más allá.

La OMC considera positivo que este tipo de conductas violentas se comuniquen, aunque lamenta que, en muchos casos, tienen relación con situaciones que se vienen denunciando como la masificación de las urgencias, la falta de equidad en la atención sanitaria, el aumento de las listas de espera o la precariedad laboral de los profesionales.

Lesiones, amenazas, coacciones, maltrato, injurias y/o vejaciones centran la mayor parte de las 3.429 agresiones que han sufrido los médicos en el ejercicio de su profesión en toda España en los siete últimos años, según los datos del Observatorio. De los casos de violencia que se contabilizaron, el 12% de ellos acabó con lesiones, el 31% fueron insultos y el 57% amenazas.  Estos episodios cercenan la confianza médico-paciente, incrementan el estrés laboral del médico y es una agresión tan grave como la física.

La OMC, junto con los 52 Colegios de Médicos de toda España, puso en marcha este Observatorio a raíz de la muerte, en 2009, de la Dra. María Eugenia Moreno, una residente de 34 años que fue asesinada por un paciente cuando se encontraba trabajando en el centro de salud de Moratalla (Murcia).

La concienciación a los profesionales que trabajan en el entorno de los servicios de salud, la cooperación con las Administraciones públicas -Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Ministerio del Interior, Ministerio de Justicia, Consejerías de Salud de las Comunidades Autónomas, Fiscal General del Estado, Fiscalías y Cuerpos de Seguridad del Estado - y la sensibilización de la sociedad en general ante este grave problema, ha sido de gran ayuda para abordar esta lacra que requiere de la unidad de todos.

El Interlocutor Policial Sanitario, el logro más destacado de 2017

Ante la entidad del problema, el Ministerio del Interior, a través de la Secretaría de Estado de Seguridad ha puesto en marcha la Instrucción 3/2017, que recoge la figura del Interlocutor Policial Sanitario. Una nueva respuesta policial, integral y transversal para esta lacra, que está constituida por una actuación coordinada y la adopción de medidas que refuerzan las ya existentes en un marco de actuación más amplio.

El objetivo es potenciar las acciones necesarias tendentes a la profundización en el conocimiento de la problemática delictiva existente en torno a los centros médicos y a los profesionales de la salud, ubicados en sus respectivas demarcaciones, para adoptar las medidas precisas, entre ellas la prevención y la formación, para incrementar la seguridad y reducir las agresiones.

Las comunidades autónomas y provincias han impulsado esta iniciativa en coordinación con los consejos autonómicos de Colegios de Médicos, los propios colegios y los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado. Durante estos meses, desde la Dirección General de la Policía y la Guardia Civil se ha coordinado esta figura para ponerla en marcha en las 55 unidades territoriales -todas las provincias, además de Vigo, Algeciras y Gijón- y plantear un escenario real de actuación.

Manifiesto

La Organización Médica Colegial conmemora el 15 de marzo de 2018 el Día Nacional contra las Agresiones a Sanitarios, una fecha que la corporación viene recordando desde el asesinato en 2009 de nuestra compañera María Eugenia Moreno, en el Centro de Atención Primaria en Moratalla (Murcia).

Desde entonces, la OMC puso en marcha un Observatorio contra las Agresiones en el ámbito sanitario con la intención de aunar todos los esfuerzos que se hacían en cada uno de los colegios de médicos, iniciando un movimiento profesional para sensibilizar a médicos, sanitarios, Administraciones y ciudadanos sobre este problema.

Agresiones físicas, insultos y amenazas forman parte de la violencia contra los profesionales de la salud, una lacra de indudable repercusión social que afecta a la actividad sanitaria, a la relación de confianza entre el sanitario y el paciente, a la salud del personal agredido y a la calidad asistencial que reciben los propios pacientes.

Se trata de un problema de violencia en sí mismo contra el que hay que tener “tolerancia cero”. Detrás de esta violencia se encuentra un entramado causal de gran complejidad que favorece las situaciones de conflicto, en medio del dolor y el sufrimiento de los pacientes.

La consideración de las agresiones como delito de atentado contra una autoridad pública, desde 2015, y la puesta en marcha del Interlocutor Policial Territorial Sanitario el pasado año han sido dos logros muy importantes a la hora de afrontar este grave problema. Aun así, son necesarias más medidas de prevención y protección para garantizar el ejercicio seguro de la atención sanitaria.

La disposición de los ministerios de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Justicia e Interior, así como del Consejo General del Poder Judicial, Fiscalía General del Estado, Oficina del Defensor del Pueblo y Consejerías de Sanidad de las CC.AA. ante este problema, ha sido de gran ayuda para combatirlo.

Es preciso que se tomen las medidas necesarias para proteger a los profesionales y, con ellos al conjunto del sistema sanitario, un bien público que hay que cuidar y utilizar de forma responsable, respetando los derechos y asumiendo los deberes que ello conlleva.

Por todo ello, pedimos:

-Que se active la puesta en marcha del Interlocutor Policial Territorial Sanitario en todas las CC. AA.

-Que las agresiones tipificadas como delito contra la autoridad tengan la misma consideración en todo el territorio nacional.

-Que las agresiones sean consideradas como delito de atentado contra la autoridad tanto en el ámbito público como en el privado.

-Que las amenazas, insultos, intimidaciones y coerciones sean consideradas agresión y, por tanto, delitos contra la autoridad por el daño que causan a los sanitarios y su incidencia en la calidad en la asistencia sanitaria.

-Que se establezcan Protocolos de actuación ante las agresiones en centros públicos y privados.

-Que las Administraciones sanitarias tomen medidas especiales en aquellos casos en los que profesionales hayan sido agredidos con anterioridad.

-Que las Administraciones sanitarias establezcan programas de formación para que los profesionales adquieran las competencias necesarias a la hora de afrontar situaciones de riesgo y/o conflictivas.

-Que las Administraciones sanitarias promuevan campañas de sensibilización y de concienciación a la sociedad, de respeto a los profesionales y cuidado y utilización responsable de los servicios sanitarios.

-Que se establezca un Registro Nacional de Agresiones a Sanitarios con datos de las Administraciones sanitarias y Colegios profesionales para conocer con rigor todos los datos y establecer un mapa de riesgo para una mejor actuación.

-Que la calidad asistencial y la plena confianza en la relación médico-paciente no se vea empañada por un problema de violencia. ¡No se puede agredir a quien trata de ayudarte restableciendo tu salud!


 

Utilizamos cookies propias y de terceros para ofrecerte una mejor experiencia y servicio. Al navegar o utilizar dichos servicios, aceptas nuestra Política de Cookies .