entrevistacon...

DR. ANGEL MIRETE PINA

am1.gif (23055 bytes) Con el Dr.Mirete nos hemos encontrado con la sorpresa de un hombre que ha compaginado dos profesiones durante un tiempo, abogado y médico.Él lo ha expresado como una experiencia en cierto modo esquizofrénica.Su inicio en la medicina ha sido tardío pero no en balde.Decidió hacerse médico pasados los treinta años pero al final prefirió dedicarse a la Dermatologia .Ha ejercido corno tal en Vall d'Uxó, Vilareal y ha dejado constancia de su amor por estas dos ciudades. Como persona nos ha dejado con buen sabor de boca y hemos comprobado que es un hombre profundamente religioso. Fruto de esta experiencia es su estudio sobre el Apocalipsis de San Juan  con un talante optimista y esperanzador. Sirva esta breve introducción y la poesía de un poeta médico inventado por otro poeta , también considerado como esquizofrénico, para empezar a  escuchar su voz, no como un Angel exterminador sino como lo que es: una persona que reflexiona con mucha humildad sobre el tiempo que nos ha tocado vivir 
Para ser grande, sé entero. Nada
Tuyo exageres o excluyas.
Sé todo en cada cosa. Pon cuanto eres
En lo mínimo que hagas.
Así en cada lago ¡a luna entera
Brilla porque alta vive.

RICARDO REIS

Dr. Mirete, hoy vamos a realizar la entrevista de atrás hacia delante. ¿Cómo percibe el representar a los médicos jubilados de Castellón y cómo vive su propia jubilación?

La Vocalia de Médicos Jubilados del Colegio de Médicos de Castellón me vino por aceptar la inclusión en la candidatura de las últimas elecciones. Desde entonces he intentado como reflejan los Boletines- tomar parte en la defensa del colectivo, con el escueto margen que permite la legislación y la escasa atención recibida en las altas esferas: defender nuestra condición de mutualistas en P.S.N. y tratar de unirnos, para lo que, el representante de Médicos Jubilados en Madrid nos facilita los Estatutos de la Asociación de Jubilados de todas las profesiones universitarias a fin de adaptarlos a nuestra provincia.

Preparé mi jubilación con tiempo, y la vivo encantado: familia y amistades, lecturas, deportes, algún viaje, y el insustituible ordenador para escribir a placer.

beltran.gif (8956 bytes)JUAN M. BELTRÁN FABREGAT Antes de jubilarse, usted ha ejercido como especialista de Dermatología. Cuéntenos cómo ha sido el desarrollo de esta especialidad, por qué decidió ejercerla y qué satisfacciones y desengaños le ha provocado.

Escogí la Dermatología por la necesaria compatibilidad con mi otra profesión de Secretario de Administración Local: no podía dejar un Pleno municipal para asistir a un parto, por ejemplo. Pero su ejercicio durante veinticinco años ha cumplido todas las esperanzas que puse en ella, de ayudar a los enfermos a recobrar su imagen externa

-su mejor tarjeta de presentación-, y tratar de coordinarla con su ser íntimo. Ello da muchas, muchísimas satisfacciones al comprobar, con su sonrisa y su saludo, que siguen confiando en ti. No tengo anotado desengaño alguno, gracias a Dios, en mi Diario. La mayor satisfacción es que mi hija Reyes se haya hecho cargo de la consulta y la continúe con entusiasmo y acierto.

La Dermatología, como la medicina en general, va progresando con los avances de la técnica y de ella se sirve para el mejor diagnóstico y curación. La rama Cosmética de la Dermatología es muy reciente; no en mis años. Y en la actualidad creo que es más afición personal, y tema de cursos y encuentros, que enseñanza de Facultad, atendiendo siempre a la urgente y perenne demanda del Eterno femenino.

Dr. Mirete, haga un resumen de los sitios donde ha ejercicio la Medicina, si ha trabajado como Médico General y alguna anécdota que le haya impresionado.

Mi dedicación ha sido únicamente la Dermatología desde 1968 a 1994; primero consultas simultáneas, Valí de Uxó y Valencia; después vino plaza en la Seguridad Social en Castellón, que obligó a cancelar Valencia. Y, finalmente, ejercicio libre en Valí d'Uixó y Vila.real, al tiempo que pasé de la Secretaría de un Ayuntamiento a la del otro.

Dos anécdotas. Una; electrocoagulé un basocelular en Valí de Uxó, y el enfermo-mientras se desprendía la escara- acudió al criterio de otro compañero, encontrándose allí conmigo, por sustitución amistosa. Otra, de venéreas; le remordía la conciencia al paciente, pues a los dos meses del alta acudió a doblarme los honorarios, porque "no iba a pagar menos a quien le habla curado que a quien le contagió".

Ahora nos gustaría que hiciera una reflexión sobre nuestra profesión tal como la ha vivido, y cómo la ve en el futuro.

Forzado a compatibilizar dos profesiones, he tenido la gran ventaja de ser algo esquizofrénico; por la mañana no me acordaba que era médico; y por la tarde no hacía mientes de ser funcionario. Y por la noche no he tenido una sola urgencia, salvo algún Pleno municipal extraordinario.

La medicina la he vivido con dedicación y alegría; mi corta capacidad y tardía vocación las he suplido con una muy surtida biblioteca y con asidua asistencia a Congresos y Reuniones.

La Dermatología tiene un espléndido futuro, con cosmética o sin ella. Lamentable-mente las modas en alimentación, vestido y exposición al sol, ítem más Venus y sucedáneos, seguirán requiriendo la asistencia del especialista. ¡Ah, y la caída del cabello!.

¿Cómo fue su experiencia durante el estudio de la carrera de Medicina: dónde realizó los estudios, sus relaciones con los compañeros, su opinión sobre la enseñanza de entonces, las asignaturas más difíciles, etc...?

Decidí estudiar Medicina a los 36 años, casado y con tres hijos. La abogacía y lo municipal no cubrían ni mis aspiraciones ni las necesidades familiares. Fue arduo asistir a las clases y prácticas -la matrícula era como "oficial", no como libre-; pero siempre gocé de la comprensión y benevolencia de Alcaldes y Corporaciones, primero en Valencia, tres primeros cursos; luego en Galicia, los tres últimos y especialidad. Y entre los compañeros era uno más en las clases, en alguna novatada, en el "paso del Ecuador', en el viaje fin de carrera... En el Viaje Fin de Carrera las madres me encomendaban el cuidado de sus hijas.

La enseñanza de la Medicina, predominantemente teórica. Los Profesores, excelentes y para todos los gustos, algunos con su "tic", que les valía sobrenombre. Las asignaturas más difíciles eran las Especialidades; gracias a la poca atención que les dedicamos tienen algún éxito nuestras consultas.

¿Cómo ha compaginado la profesión y la familia durante los años de trabajo en activo?

Aunque todos los esfuerzos eran encaminados al bienestar presente y futuro de la familia, ella ha sido la gran sacrificada. Hasta el punto de pensar varias veces si valía la pena, si compensaba. Durante los estudios, Maruja, mi esposa, suplió siempre muy eficazmente mi presencia con un gran espíritu, aun a costa de su salud y comodidad, que hoy agradecemos todos, especialmente nuestros cinco hijos y once nietos.

Dr. Mírete, aparte de la medicina y de la familia, díganos qué aficiones culturales, lúdicas y de otro tipo tiene.

La Filosofía ha sido mi debilidad; los huecos de clase en la Facultad de Derecho de la Universidad de Murcia, los aprovechaba para asistir a las de Filosofía, que estaban en el mismo edificio. En Deportes, hice mis pinitos en atletismo, fútbol y bici. Ahora sigo con el tenis, afición tardía que practico una o dos veces a la semana, cuando encuentro algún "sacrificado". Pero sobre todo la lectura; no hay pared de habitación que no tenga su estantería con repletos anaqueles; los clásicos, algún novelista actual ~stoy leyendo "El último judío" de Noah Gordon- Hay bastante sobre teología; libros y revistas actuales. Música clásica; y melódica suramericana; alguna ópera y zarzuela.

Ahora llega el tiempo de la infancia y la juventud: Dr. Mirete, háblenos de dónde nació, cómo fue su experiencia vital en esa época y por qué decidió ser médico.

Nací en Murcia en 1923, en el cogollo de su huerta. Allí supe de plantar, regar, cosechar y de sudores, pocos, porque mi padre quería que estudiara, que yo friera cirujano o torero. Una beca en el colegio de los HH. Maristas me facilitó el Bachiller, a caballo de la Guerra civil; y otra en el Colegio Mayor Universitario Cardenal Belluga llevó aparejada la Licenciatura de Derecho. No había Facultad de Medicina en Murcia; sólo Derecho, Letras y ciencias. Escogí al azar, pero luego el Derecho me gustó; mucha teoría y de la buena. Casado con valenciana, ejercí de abogado diez años en Valencia y oposité a Secretarias.

El secreto deseo de curar, las necesidades de una familia que crece y enferma, la convivencia con los médicos en los pueblos y su estímulo, me decidieron a serlo, cumplidos los 36 años, y todavía llegué a tiempo de alcanzar una especialidad.

Por último Angel, sabemos que has escrito un libro sobre el "Apocalipsis" de San Juan. Ahora que estamos a punto de finalizar el Milenio, cómo lo ves reflejado aquí y ahora.

Una de las ventajas de la jubilación es que facilita mucho la reflexión.

Cuando en estos días estamos celebrando el nacimiento de Cristo, Dios Salvador hecho Hombre, y el próximo año recordaremos el 2000 aniversario de su primera venida, surge espontáneo el interés por conocer cuándo y cómo será su segunda venida, anunciada en los cuatro Evangelios, con la promesa de una Vida feliz y eterna. Y la respuesta creo haberla hallado en el Apocalipsis de San Juan.

Mi comentario trata de responder a dos preguntas; la primera ¿POR QUÉ EL APOCALIPSIS?, a la que dedico cien páginas. Y la segunda, ¿NOS DICE ALGO HOY?, que llevan otras trescientas.

La segunda venida de Cristo tiene dos aspectos, uno personal y otro social. El personal es el más importante por su trascendencia, pues ocurre en el momento de nuestra muerte. Es el encuentro con Jesucristo, al que "veremos al cual es" (1 Jn, 3,2), amor y misericordia. El aspecto social del final de los tiempos, escenificado como juicio en el capitulo 25 de San Mateo, será el "Venid, benditos de mi Padre, recibid la herencia del Reino preparado para vosotros desde la creación del mundo. Porque tuve hambre y me disteis de comer.."

El Apocalipsis es una auténtica descripción inteligible del proceso histórico de todo el género humano hacia la Nueva Jerusalén. Y al propio tiempo es una revelación individual a cada hombre y cada mujer- de sus posibles conductas a lo largo de su propia vida, con las advertencias oportunas para andar el buen Camino y llegar a "un Cielo nuevo y una Tierra Nueva", donde se disfrutará por toda la eternidad la auténtica Vida, descrita como "morada de Dios con los hombres", donde "no habrá ya muerte ni habrá llanto, ni gritos ni fatigas, porque el mundo viejo ha pasado" (Ap 21, 1-4).

El Apocalipsis no es catastrofista, sino una muestra de la permanente e infinita misericordia de Dios, siempre Padre que no condena, sino que espera siempre la vuelta del pródigo arrepentido para abrazarlo. Pero que respeta la libertad, como don otorgado a la criatura racional, a la que advierte seriamente de sus desvíos, como un padre al hijo que ama.

Me permito aventurar un ejemplo. Nos entra por los ojos y oídos cada día el hambre y la miseria del Tercer Mundo, las inundaciones, las tormentas inusuales, el odio y la sangre de las guerras. Y por otro lado nos enteramos que las cenas de Fin de Año en el Moulin Rouge y en Maxim's de Paris cuestan 160.000 y 120.000 ptas., respectivamente. Algún crucero de lujo se cifra en más de un millón por ver el primer rayo de sol del 2000 en el Pacífico ¿Es absurdo pensar en una advertencia, una llamada a la sensatez, en forma de viento huracanado?.

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Hombre de augustas características somáticas, pelialbo, de pausados ademanes y sentidas precisiones, D. Angel, nacido en Murcia hace 76 años, abogado y después médico especialista en Dermatología (inició la carrera a los 36 años en Valencia y la finalizó en Santiago de Compostela ), está desde 1968 con nosotros y nuestras circunstancias ( primero en Valí d'Uixó y luego en Vila-real ). En ambos lugares compatibilizó su trabajo en la secretaría del Ayuntamiento con la consulta médica

Pronto, se nos mostró muy humano: " Soy tartamudo, aunque no se me nota. El Padre José Añó, cura de Cinctorres, me tuvo un mes sin hablar y me enseñó a respirar. Era un buen logopeda y remedió el problema. De pequeño los Maristas me tenían que examinar por escrito porque era imposible hacerlo de otra forma". Al respecto, comenta que otros conocidos personajes también curaron el proceso con otras técnicas: " José Maria García y Antonio Burgos, por ejemplo".

Aficionado al atletismo, al tenis y al fútbol, nos cuenta irónico una anécdota: " Fuimos campeones juveniles de balompié. En la final el árbitro era hijo del bedel del Instituto Y también nos explica el motivo de su elección en cuanto a la vivienda: " Para mí Vila.real es el mejor pueblo de Castellón". Tiene 5 hijos y sólo uno de ellos, la pequeña, se hizo galena: "También hizo Dermatología y ejerce donde yo". Y nos confiesa muy sincero: "En lo que concierne a la familia, si algo no ha funcionado me reconozco culpable".

El Dr. Ángel Mirete representa a los médicos jubilados en nuestro Colegio. Le pregunto cual es su máxima preocupación en la actualidad y no duda en su respuesta: " Intentar unirnos contra la soledad de los que están solos...". Tampoco se muestra dubitativo con los dos interrogantes posteriores: ¿Qué cosa le produce picazón y malestar?: La maledicencia. ¿En qué no cree ?: en lo hipócrita. Lo cierto es que D. Ángel se mantuvo todo el tiempo sosegado, relajado, elegante y didáctico. Eso sí, de cuando en cuando nos echaba una mirada penetrante tras sus lentes de miope; sobre todo, al pedirle consejo para los estudiantes de medicina: "Deben despreocuparse de las notas y aprender lo máximo. El tiempo perdido siempre provocará remordimiento".

A lo largo de la conversación surgieron temas muy interesantes que atrajeron nuestra atención. De modo especial uno de ellos. Resulta que D. Ángel Mírete es un Bibliófilo empedernido, un amante de la Biblia y mayormente un estudioso de la Apocalipsis de San Juan. Tanto, que hasta ha escrito un libro al respecto, publicado por Ediciones Encuentro y promete un segundo libro para los nueve Capítulos XIV a XXII, que falta comentar. El comentario se ciñe a los capítulos 1 a XIII, destacando este último que tradicionalmente se ha estimado como referido al anticristo.

La opinión del Dr. Mírete discrepa de ello y sugiere que el número 666 de su versículo XVIII se refiere a las dos bestias del capitulo y es la clave para identificarlas históricamente. En su libro se atreve a poner a dichas bestias nombres y apellidos.

En uno de los salones del Casino Antiguo, ya bastante tarde, en tanto las horas replegaban a la plebe, la temática se nos derivó filosófica. En aquel marco inigualable comenzamos a elucubrar ( bueno, la verdad es que el único que no lo hizo fue el Dr. Mirete). Para un hombre como él, llegado a la medicina en edad madura ( nunca tarde ), experto en leyes humanas ( y por lo visto también divinas ), cristiano convencido y ahora empeñado en algún tipo de fusión entre todos los jubilados, la conversación se debió quedar corta. Creo que, y lo digo muy sinceramente, a nosotros también.

Al despedimos, mientras esperaba un taxi, nos explicó su teoría sobre el emblema médico (según opina la cosa surgió bastante antes de Esculapio). Como siempre nos ocurre tras pláticas parejas, nos separamos con la sensación de haber aprendido mucho en poco tiempo; también, cómo no, con haber cumplido de alguna manera con un deber hacía nuestros mayores. En este caso, hacia el Dr. Angel Mírete, al que le mandamos desde esta sección un fuerte abrazo y un saludo cordial por parte de todos sus compañeros de Castellón.

JOSÉ MARíA MULET PASCUAL

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