VOCALÍA DE MÉDICOS DE HOSPITALES
El periodo de vacaciones en los centros hospitalarios de nuestra provincia,supone a los médicos que en ellos trabajan, una serie de inconvenientes que todos los veranos se repiten, y lo que es aún peor, tiene una tendencia clara a empeorar con el tiempo.
Supone, en primer lugar, un claro aumento del trabajo diario, debido a los altos porcentajes de personas que se desplazan hacia la costa en el periodo estival, llegando a duplicar el número de residentes en la provincia, sin que se tenga la compensación de aumentar las plantillas en dichos centros para una atención más rápida. No olvidemos que la calidad asistencial no disminuye al disponer de los mismos medios diagnósticos y terapéuticos habituales. En general, el número de pacientes hospitalizados atendidos durante la época de verano supera con creces a los atendidos el resto del año. La rapidez en la atención de los mismos se retarda, porque el número de los médicos que están detrás de los mismos es inferior por el periodo vacacional a pesar de que la utilización de los medios diagnósticos es superior.
En segundo lugar, la sociología que rodea a los pacientes desplazados genera unos problemas añadidos que sobredimensionan la mera tarea médica, problemas de comunicación en pacientes extranjeros, aislamiento familiar, atención fuera del medio de residencia habitual, traslados complicados..., asumiendo diagnósticos no completados, tratamientos insuficientes, falta de estabilización de los enfermos, etc. etc.
En tercer lugar, disminución de las plantillas habituales, quedando los servicios disminuidos de una forma sensible y asumiendo las tareas de los ausentes, por supuesto en su totalidad y con escasas posibilidades de librar las guardias realizadas al menos en un alto porcentaje de las mismas. Este tercer aspecto hace que en realidad las vacaciones que disfrutan las plantillas hospitalarias las autoriza la Administración, pero quien las concede es realmente la propia plantilla que forman los servicios.
Por último, queda por resaltar el tema de las guardias, este último aspecto endurece todavía más si cabe el periodo estival. El número de guardias aumenta de una Forma proporcional al de compañeros que disfrutan de las merecidas vacaciones.
Todos estos aspectos eludidos, aumento en el número de pacientes atendidos, peculiaridad especial en la asistencia de un alto número de estos enfermos, disminución de las plantillas, aumento del número de guardias, debería ser considerado por la Administración, sindicatos y médicos afectados para buscar alguna solución que paliase en lo posible estos graves inconvenientes que hacen que un número de médicos cada vez mayor que trabajan en los hospitales, esperen con temor, en lugar de con el anhelo propio del descanso, las justas vacaciones de verano en nuestra provincia.
VOCALÍA DE MÉDICOS JUBILADOS
Resulta mucho más cómodo mantener la negativa y no pararse a valorar la opinión del contrario. Mantenella y no enmendalla era el lema del honor intransigente, negado a todo diálogo. «Chufla, chulla, que como tú no te apartes, yo tampoco», advertia Miguel Ligero, caballero en su asno, al tren -en «Nobleza Baturra»-.
Preámbulo adecuado a la reiterada negativa del Presidente de PREVISIÓN SANITARIA NACIONAL, MUTUA DE SEGUROS, a reconocer que los Jubilados somos mutualistas de PSN_Mutua con derecho a voz y voto en las Asambleas.
La negativa se basa en un informe de la Asesoría Jurídica de PSN de 24 de noviembre de 1998, al que hemos opuesto los argumentos que nos ofrece el propio vigente Estatuto de PSN en sus artículos 8 y II y Disposiciones Transitorias la y 2~", y la propia vigencia de nuestro l~itul() dc Mutualista, que no pierde su valor, sino que lo mantiene íntegro, en cuanto que se nos está abonando la pensión de jubilación, y se nos abonarán las prestaciones previstas en sus cláusulas, cuando se den los supuestos de nupcialidad, de defunción e incluso de natalidad.
La Presidencia de PSN, a título personal, ha prescindido de dar cuenta de nuestra reiterada solicitud al Consejo de Administración, para que éste los estudie, opine y resuelva. «Solicitud que debe ser contestada por escrito en plazo maximo de treinta días naturales», como señala muy claramente el articulo 12, E) de los Estatutos de PSN. El procedimiento establecí-do en las leyes es de orden público, y debe ser respetado por toda Sociedad o Corporación tanto pública como privada, tanto más su Presidente.
Nuestra solicitud Expresa dc reconocimiento derecho de voz y voto de los Médicos Jubilados en las Asambleas data de 15 de enero de 1999 -Asamblea de Representantes Provinciales de Médicos Jubilados-, que ha vuelto a reproducirse el 12 de marzo, 4 de junio y recientemente, el 30 de septiembre pasado. La única respuesta se remite al informe de Asesoría Jurídica de 24 de noviembre, cuando se iniciaron las conversaciones amistosas para hacer valer nuestro derecho de voz y voto en las Asambleas de PSN. Ni la menor toma en consideración, ni la más leve alusión a nuestros argumentos, pnncipios de derecho y artículos citados en nuestros escritos.
Medió nuestra Organización Médica Colegial y la cosa te peor. Pues recummos a nuestro Consejo General de Colegios Médicos -del cual forman parte el Presidente de PSN y algún otro miembro de su Consejo de Administracion-, pidiendo amparo, protección y asesonajuridica para continuar la defensa de nuestro derecho, y lo único que se les ocurre -en vez de estudiarlo y debatirIo en el seno del Consejo- es pedir informe a PSN, haciéndola juez y parte del litigio. Y cuando emite informe propio, se limita casi -o casi sin casi- a copiar el informe de PSN, a su vez reíterador del de noviembre de 1998, como sí por nuestra parte no hubiésemos dicho, alegado o demostrado nada nuevo en todo el año.
Esta vez esperamos respuesta válida a derecho, y señalando el cauce jurídico de impugnación si se produce la negativa de PSN, para lo cual de nuevo hemos emplazado a nuestra OMC a emitir un informe que tenga en cuenta nuestras razones y argumentos.
De persistir en dar la callada por respuesta o en no hacer ningún caso a nuestros argumentos, lamentablemente nos forzarán a debatir públicamente nuestro derecho, como ya apuntó un gran sector mayoritario de Representantes Provinciales en nuestra última Asamblea, a ver sí así -entre todo se hace la luz.
ASOCIACIÓN DE JUBILADOS DE COLEGIOS PROFESIONALES
En Madrid existe -y funciona muy bien- una Asociación de Jubilados de Colegios Profesionales, con local para reuniones diarias y sociales, del que forman parte los jubilados y sus familiares, viudos o descendientes, con programación de visitas culturales o turísticas.
En su última Asamblea, de II de marzo de 1999 se destacó la labor del grupo que hace visitas a asociados que viven solos y necesitan alguna cosa. Se hizo hincapié en la necesidad de que desaparezcan los «límites de pensiones»; y de que desaparezca la diferencia entre jubilados de 1984 y los posteriores, que se hallan más favorecidos. Pedir compatibilidad de la pensión con trabajo por cuenta ajena. Y elevar la pensión a las viudas, pues no palían el desequilibrio de la familia cuando falta el marido.
Se han solicitado los Estatutos de dicha Asociación, por sí fuera de interés general su establecimiento en Castellón.
Seguiremos informando. ANGEL MIRETE PINA VOCAL DE MÉDICOS JUBILADOS