DR. MANUEL BARRERA ROURES
![]() " Como si nunca hubiera sido mía, dad al aire mi voz y que en el aire sea de todos, igual que una mañana o una tarde..." Claudio Rodríguez
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Dr. Barrera ¿Hay alguna influencia en su infancia o juventud que le predisponga a estudiar Medicina ?. No, en mi infancia juventud tío tengo antecedentes de familiares médicos y 110 pensaba ni tan siquiera ser médico. Sin embargo los frecuentaba bastante porque 'pillaba" los resfriados de dos en dos. Yo nacía en Usares, pero después he pasado toda mi vida en Castellón. Estudié en los Escolapios y posteriormente hice el bachillerato en el Instituto Ribalta. Estudié Medicina, porque en aquella época, igual que en la actual, ser médico es una honra, porque es una manera de poder dedicarse a sus semejantes, pero en parte también porque era una asignatura biológica y a mí la Biología siempre me había gustado. ¿Que recuerda de su época de estudiante de Medicina ? Bueno, mi estancia en la Facultad de Medicina de Valencia, fue una lucha permanente de competitividad noble con los Compañeros y los hijos de los catedráticos para tener un buen expediente académico, pero por lo demás tengo unos recuerdos maravillosos. Todos son mis amigos, y más amigos aún, fueron Rafael Alcalá, Vicente Benlloch, Viñe, ya fallecidos, que eran unos maravillosos estudiantes, de esos que estudiaban todo el año y también admiro al Dr. Soto que es catedrático en una universidad americana y a otros muchos que se han quedado aquí, que estudiaban dos meses al año y sacaban tan buenas notas como nosotros. ¿Como fue su formación durante la carrera y los primeros años de ser médico? La formación clínica en la Facultad de Valencia era muy teórica. Quizás el catedrático más constante en las clases era el Dr. Miguel Carmena. Por contra cuando terminé el tercer curso y empecé las asignaturas 'clínicas" contacté con el Dr. Julio Roca y a través de él, empecé, durante la época de vacaciones de verano, unos cursillos de repaso de las asignaturas de la facultad que posteriormente se constituyó como una norma y ya nos considerábamos estudiantes que formábamos parte de un equipo médico. Al terminar la carrera, podías hacer oposiciones, continuar la formación en el Hospital, etc... |
| Yo, por las ventajas que encontré en el Hospital Provincial, el cariño
con que me trataban tanto el t)r. Roca como el Dr. Altava y que mi deseo era quedarme en
Castellón, opté por el Hospital y dos médicos que me llevaban 4 ó 5 años (César Vila
y Rafael Muedra ) me tomaron como un "pipiolo" y se dedicaron a enseñarme de
todo, por ejemplo, cómo se pinchaba, cómo se hacía un pneumtórax, o cómo se hacia una
punción epidural, etc.... Yo, la parte teórica la aprendí en la Facultad y la práctica en el Hospital. Estando de Médico Interno en el Hospital no cobraba nada, la única cosa que podía sacar era que, en aquella época, por desgracia, había mucha meningitis tuberculosa y tenían que tratarse con Estreptomicina intrarraquidea, y eso tanto el Dr. Roca como el Dr. Altava nos lo encargaban a los Internos y ganábamos unas pesetillas para poder tomar un helado. Por lo demás, nos daban comida y nos permitían dormir, pero no teníamos ninguna asignación económica. ¿Cómo evolucionó su formación en el Hospital Provincial para decidirse a dedicarse a Medicina Interna ? Bueno, quizá en gran parte fui influenciado por los Dres. Roca y alta-va porque los otros servicios del Hospital apenas nos dejaban entrar, y sugerí la necesidad de que el Banco de Sangre estuviese regido por un facultativo con conocimiento de las técnicas más elementales, se me aceptó por la dirección del centro, se propuso a los Internos, nadie lo quiso, y corno yo había levantado la liebre, no tenía más remedio que acabar de cazarla. Así, me fui a Barcelona durante un mes para aprender transfusión de sangre en el Servicio de Pedro Pons, con Farreras-Valentí y bajo la dirección de Armengol. Al año siguiente logré una beca para asistir a un curso de enfermedades infecciosas en Madrid, en el Hospital del Rey y aproveché aquello para terminar mi formación de hematólogo en el Servicio de Elóseguí. Poco después en el año 53 fallecía uno de los médicos de guardia, el Dr. Saera, Traumatólogo muy estimado, buenísima persona y entonces quedó vacante una plaza que se convocó como de hematólogo, transfusor y rehabilitador del Hospital ya con sueldo y que yo ocupe. ¿Cuando empezaste a trabajar en el Hospital Provincial como Internista ? Antes de trabajar como internista, en el año 56 conseguí una plaza de Medicina en la Seguridad Social y estuve desempeñando esta plaza 6-8 años hasta que pasó a pulmón y corazón. Por otra parte, estaba formándome en digestivo en el Hospital con los Dres. Altava y Toca. Entonces se empezó a exigir titulación y yo pedí el título de Internista, Pulmón y Corazón y Digestivo. Para llegar a Medicina Interna, dejé la Medicina general que no me gustaba mucho y me incliné más por digestivo. Yo esperaba que a la jubilación del Dr. Roca, se decidiera a unir los dos servicios de Medicina en uno solo como había sido antes o si no se unían poder acceder a dedicarme de pleno a un servicio de Medicina Interna como así ocurrió. Con esta idea, en mis vacaciones anuales me marchaba un mes, bien al Servicio de Pedro-Pons y ponerme al día en diversas especialidades como Nefrologia, o al Hospital de la Santa Cruz con el Dr. Pinós, para hacer digestivo. También hice otro curso de Hematología con Farreras. Así me dedicaba a ir formándome de una manera un poco autodidacta, ya que en Castellón sólo con los libros no se adelantaba y allí con un mes de estancia sacabas más provecho que todo un año leyendo y leyendo. ¿Como fue la experiencia en el equipo que formó el doctor Altava? El Dr. Altava vio claramente cual era el futuro de la Medicina. En Medicina Interna es imposible, hoy en día, abarcar todas sus ramas con una profundidad suficiente como para poder pisar fuerte. Entonces él que tenía la ventaja de haberse formado como Internista le faltaba el tener las técnicas propias de otras especialidades y quiso rodearse de un equipo a los que iba a ayudar indirectamente al aconsejarles hacerse especialistas y a su vez le ayudaran a él a profundizar en sus conocimientos. Háblenos un poco del trabajo que realizaron sobre la Leptospirosis. La "Leptospirosis." en cuanto a elemento clínico y de hospitalización correspondía al Dr. Roca, pero el Dr. Altava, inquieto, vio la necesidad de investigar más esa endemia porque había diferentes cepas y no sabíamos cuáles eran las más agresivas. El Dr. Altava, siempre de acuerdo con el Dr. Roca, hizo un estudio epidemiológico para su época completamente inédito y tuvimos la gran suerte de tener la colaboración del responsable de "Leptospirosis" en el área del Mediterráneo, Dr. Babudieri, que en todo momento nos ayudó. El resultado de estos estudios fue la erradicación de esta enfermedad, que con la desecación de los arrozales de la marjalería, la mecanización, etc., se consiguió definitivamente que no hubiera en Castellón ningún enfermo de Leptospirosis. En su opinión ¿cual ha sido el devenir del Hospital Provincial ? Me referiré al devenir del Hospital Provincial porque no se ha hecho suficiente hincapié en él. El equipo del Dr. Altava, por desgracia, desapareció. En aquel momento teníamos que acogernos a una solución que permitiera la continuidad del Hospital. Nuestras grandes aspiraciones eran tener un equipo bien formado, con solvencia suficiente para que fuera un Hospital de referencia aunque no perteneciera a la Seguridad Social. Use fue el sueño del Dr. Altava. Esta idea no cuajó y desde entonces el Hospital ha buscado su supervivencia en determinadas parcelas como la lucha contra el cáncer, enfermedades infecto-contagiosas, enfermedades mentales y oftalmología. aunque se mantienen muchos otros servicios la idea de Hospital con infraestructura y funciones integradoras de profilaxis, asistencia externa e interna, investigación y formación postgraduada ha pasado a tener más protagonismo en los Hospitales de la Seguridad Social. Actualmente, pues, el Hospital Provincial ha evolucionado a instituciones o Fundaciones de Oncología, Oftalmología y Medicina Mental, principalmente. Lo que queda de la idea del Hospital Provincial, pasada ya la época de los pobres y los ricos, en cuanto a sanidad, es la idea primitiva, que era tener un centro para las necesidades de la provincia. Si las necesidades básicas, incluso de alta tecnología, están cubiertas por la Seguridad Social, lo que había que hacer es una cosa por encima de todo eso y yo desde aquí felicito a Carlos Fabra en su idea. Por último Dr. Barreda, ¿Desde la jubilación ¿como se ve la Medicina? Bueno, hay médicos que se pueden jubilar y médicos que no se pueden jubilar Hay médicos que por diversos motivos o por el esfuerzo flsico que se necesita tienen que decir basta, pero hay otros en que los "fans"a la hora de comerode cenar les dicen: "oye, que me duele aquí o allá, he ido al médico y me ha dicho que me tome estas pastillas, ¿qué te parece? -Mira, mañana por la tarde, de 5 a 7 vente por la clínica y charlamos un rato. Esto lo hago aún con ganas y no me molesta en absoluto. |