Una escapada a Morella
Morella es la capital natural de una comarca montañosa, Els Ports, situada en el extremo norte de la provincia de Castellón, lindando con Aragón, a mil metros sobre el nivel del mar. Ciudad de 2797 habitantes, abrazada por 2.500 metros de muralla salpicada por 16 torres y 6 puertas y coronada por un castillo rocoso. Declarada Conjunto Histórico Artístico Nacional y recientemente se recogen firmas para proponer sea declarada Patrimonio de la Humanidad. Ciudad de origen muy antiguo según atestiguan los interesantes y numerosos restos arqueológicos encontrados, huellas y fósiles de dinosaurios, pinturas rupestres, sepulturas y utensilios de la edad de bronce, monedas iberas, romanas, etc. Todas las civilizaciones han dejado huellas de su paso por estas tierras: iberos, celtas, griegos, romanos, cartagineses y árabes. Ocupada por los beréberes fue reconquistada por primera vez para los cristianos en el año 1114 por el Rey Alfonso 1, pero la dominación musulmana no terminó hasta el 7 de enero de 1232, cuando D. Blasco de Alagón la conquista definitivamente concediéndole la primera carta puebla. A su muerte el Rey Jaime I concede una segunda carta puebla, pasa a ser Villa Real y concede privilegios como el Tribunal del Ligalló para resolver problemas ganaderos, semejante al tribunal de las aguas de Valencia, un mercado dominical, libre de impuestos, que aún sigue celebrándose en la actualidad en la calle de los porches y unos fueros interesantisimos. En esta época Morelia es Villa de Primera del Reino de Valencia con representación en cortes dentro del brazo real. Era la ciudad mas habitada de la provincia de Castellón con el doble número de habitantes que San Mateo, mas del doble que Onda o Castellón y tres veces mas que Villarreal o Burriana. Ciudad con una historia apasionante en acontecimientos sociales (Germanias), bélicos (Guerras de Sucesión, Independencia y Carlistas), políticos (Compromiso de Caspe) y religiosos (Cisma de Occidente). Con una tradición artesanal de orfebres, pintores, escultores, imagineros, tejedores, etc. de primer orden. En Morelia se fundó el primer Hospital para leprosos del Reino de Valencia. De Morelia era Francisco de Vinatea, Jurat en Cap, que se enfrenta al Rey Alfonso IV en defensa de los fueros, hoy su estatua preside la Plaza del Ayuntamiento de Valencia. Morellano fue el Cardenal Domingo Ram que tanta influencia tuvo sobre el Papa Luna y el Compromiso de Caspe. Ciudad profundamente religiosa, ha dado Morelia 2 Cardenales, 13 Obispos, 41 canónigos, 300 sacerdotes y mas de 400 religiosos, dice la tradición que hubo época en que salían a un religioso por cada 5 habitantes. |
Origen de sus famosas Fiestas Sexenales fue la milagrosa curación de la peste, que asoló la ciudad en 1672, por lo que los cofrades del Santo Rosario optaron por traer en romería a la Virgen de Vallivana desde su santuario, desapareciendo la enfermedad. Por ello el Justicia, los lurados y el Consell de Morelia decidieron celebrar cada 6 años un novenario de acción de gracias. CÓMO LLEGAR Dista de Castellón unos 100 Km. y puede accederse a ella por la carretera de Borriol- Puebla Tornesa-San Mateo-Morella o en Puebla Tornesa tomar dirección Albocácer-Ares-Morella. QUÉ VER Es impresionante la vista de Morella a su llegada, si tenemos la suerte de ir por la noche es un espectáculo sobrecogedor verla iluminada. Toda la ciudad es digna de visitarse. A destacar la Iglesia Arciprestal (S. XIII) construida sobre una antigua mezquita árabe, de estilo gótico, con dos puertas, la de los Apóstoles y la de las Vírgenes, dice la tradición que padre e hijo rivalizaron en su construcción. Particularmente interesante es el coro, con una bóveda casi plana y una soberbia escalera. Posee un órgano barroco con mas de 3000 tubos. El 15 de agosto de 1414 se reunieron en ella un Papa (Benedicto XIII), un Rey (Alfonso de Antequera) y un Santo (Vicente Ferrer) para celebrar un pontifical con motivo de las conversaciones para acabar con el cisma de occidente. Bajo sus bóvedas se reunieron Cortes en 1411 y 1436. Existe un Archivo histórico-eclesiástico con protocolos notariales, códices e incunables, bulas, pergaminos, pinturas, tablas y piezas de orfebrería. Convento de San Francisco, siglo XIII, sede de Franciscanos, albergue del Papa Luna durante el mes y medio que estuvo en Morella para tratar con El Rey Fernando de Antequera del cisma de occidente. Cárcel de San Valero y San Vicente Mártir. Si se tienen fuerzas, puede subirse al Castillo, enorme formación rocosa colocada sobre una pequeña meseta. Murallas, Torres y Portales, están llenos de historia. Algunas torres se han acondicionado como museos monográficos, Temps de Dinosaures, Temps d'Imatge, Temps d'Historia. Una de las calles más típicas son els "porxes", hoy calle de D. Blasco de Alagón, con pilares de sillería de distinta sección, rematados por toscos capiteles, es el centro comercial de la ciudad. Ayuntamiento, edificio del siglo XIV, antigua Casa Comú del Consell, Cort de Justicia y Presó; Casonas solariegas como la de Ciurana, siglo XIV, alberge del Rey Fernando de Antequera; de la Figuera, de Benigamin, del Marqués de Cruilles, de Piquer, la Cofradía de labradores, etc. La casa de Rovira, en la calle de la Virgen, donde San Vicente Ferrer obró el milagro de resucitar a un niño que la madre había guisado en honor al Santo. DE TAPAS Morelia es muy dada a tomar un aperitivo antes de las comidas, bares como El Blasco (sepia a la plancha y peixet), Casa Xuso (sepia rebozada y albóndigas) |
| Bar Pere (excelente marisco traído de San
Carlos y Vinaroz los fines de semana), Bar Chófer (patatas bravas y callos), etc. DE COMPRAS En la calle principal existe una abundante oferta comercial: productos alimenticios autóctonos (cecina, queso, dulces, etc), artesanía textil, sobretodo género de punto, mantas morellanas, antigüedades, fósiles, etc. DÓNDE COMER Existe buena red de Restaurantes donde por un precio razonable puede saborearse la deliciosa cocina morellana. Restaurantes |
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como Vinatea, Rey Don Jaime, Casa Roque, Mesón el Pastor, Hostal del Cardenal Ram, Casa Ramón en Ortelis, etc. tienen un surtido variado de excelente calidad. QUÉ COMER La cocina moreliana es autóctona, recia, rica en calorías, basada en una materia prima de excelente calidad y una elaboración artesana aderezada con tomillo, romero, espliego, trufa, etc. Como entrantes podemos saborear la excelente cecina, el queso de oveja, croquetas morellanas, sopa moreliana, garbanzos en saisa de almendra o con ajoaceite, etc. Como plato fuerte la carne, el ternasco, cabrito al horno, perdiz en sus múltiples condimentos (estofada, escabechada, con col, con cebolla, etc.), carne en adobo (frito), etc. Con el descubrimiento de la trufa negra por estas tierras (dicen los expertos que tiene propiedades afrodisiacas) se han incorporado a la cocina moreliana nuevas formas de condimentar a base de trufamos (gallina, conejo, perdiz, ternasco, etc.). De postre un buen tazón de cuajada y terminar con los deliciosos dulces: almendrados, flaons, arrop y tallaetes, buñuelos con miel, mantecados etc. y finalizar con una copa de aguardiente de Herbés, coñac trufado o licor de hierbas que nos ayudará a una buena digestión. Es conveniente reservar mesa, sobre todo los fines de semana. Curiosa afirmación de D. José Segura y Barreda, Arcipreste y autor de una bien documentada Historia de Morelia y sus Aldeas (1868) que al referirse a la cocina morellana dice textualmente "Hemos apuntado que la pureza de los alimentos bien condimentados es una de las causas que contribuyen para conservar la salud. Hasta las familias de modesta fortuna procu JOSÉ LUIS TRIPIANA |
ran tener su buen puchero, matando un cerdo para el consumo de casa. En
las mesas morellanas no se ven aquellos brebajes recocidos que se acostumbran en la Plana,
ni tienen por comida ciertas hortalizas crudas con que pasan muchos días algunos de los
trabajadores de la ribera de nuestro mar: como el pimiento, la cebolla, el tomate y otras
producciones indigestas, si no es para desempalagar el sentido del gusto. Por eso el color
encendido del rostro, mayormente en las mujeres, cuya naturaleza sanguínea en nada se
asemeja a las marineras de color amarillo-verdoso". DÓNDE ALOJARSE Existe una oferta limitada de plazas hoteleras, conviene reservar habitación. Hay buenos hoteles como el Hostal del Cardenal Ram, Hotel Rey Don Jaime, Hotel de la Fábrica Giner, Hostal el Cid, etc. y más recientemente alojamiento en casas rurales como el Mas de Ferré. Quizá a la hora del regreso se nos haya hecho corta la estancia, hemos dejado demasiadas cosas pendientes, ¡mejor! así volveremos, pues Morella hay que vivirla despacio, sin prisas, descubriendo cada rincón, disfrutando de su soledad, fuera del bullicio de los domingueros. Morella está llena de historia y de costumbres, de anuncios y sexenios, de Corpus con sus procesiones, de orfebres y artesanos, de mantas de colores. El Rey Jaime I le otorgó el honroso privilegio de la Fidelidad y el Emperador Carlos I el de Fuerte y Prudente, que Morelia luce con orgullo en su escudo. MORELLA, FIDELIS, FORTIS ET PRUDENS. |